Reto de la nueva normalidad


Pese al avance de los meses, la nueva normalidad se ha instalado como una realidad vertiginosa, con altas probabilidades de regresar a las estrictas medidas de restricción con que inició la cuarentena, no obstante, frente a los atractivos picos de demanda que presentan el arribo del Buen Fin y las fiestas decembrinas, es necesario impulsar una estrategia financiera inteligente.

Un contexto complicado

Una de las principales consecuencias originadas por la pandemia ha sido la crisis del flujo de efectivo; el alto obligatorio para un gran número de industrias orilló a que, en su momento más álgido, se tuviera detenida hasta el 35% de la flota total del autotransporte en el país, agravando la ya complicada situación financiera que atravesaba el transporte de mercancías.


Este hecho dificultó que un buen número de empresas pudieran hacer eco de oportunidades florecientes con el confinamiento. A modo de ejemplo, el e-commerce creció 32% durante este periodo, según lo informaba Nielsen, empresa especializada en la investigación de mercado de consumo.


Los grandes cambios ocurridos este año nos llevan a una evolución en todos los sectores, especialmente el financiero. Este departamento en las empresas será la clave para una reestructuración de costos que optimice el uso de recursos.



Este dato no es un pormenor, puesto que, ante el inminente arribo del Buen Fin y las fiestas decembrinas de este año, se espera que las compras toman un formato completamente omnicanal, lo que representa oportunidades de negocio para quienes puedan aprovecharlo.

Una estrategia inteligente